jueves, 10 de junio de 2010

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

No.
Algo tan elaborado, tan sustentado, no puede ser trivial. Me refiero a la enseñanza y al aprendizaje. A pesar de que en las últimas décadas se haya caído en el círculo vicioso de medir el aprendizaje con base en simples preguntas a partir de los contenidos, la nueva tendencia, la Reforma, es mucho más que eso. El enfoque en educación por competencias no debe tener límites. Limitarlas supone aberración, contradicción.
Las exigencias del mundo de trabajo no son las que la educación ha pregonado siempre que persigue solventar. La realidad es que no hay congruencia en la formación que reciben los estudiantes de bachillerato y lo que enfrentarán en realidad. El mundo y su operación, demanda operaciones cognitivas más simples y menos relacionadas con la teoría que enseñamos, nos exige comprender la realidad con toda su complejidad. En la vida, en una empresa, en los deportes, se compite, pero es diferente ser competidor, cuyo rol es concreto y limitado a ganar o perder, y ser competente, donde las capacidades, habilidades y conocimientos se combinan para un desempeño integral del individuo sin límites. En esta dirección, la práctica profesional queda desprovista de sentido si se le desarrolla sin análisis y reflexión teórica. Si no se tiene un sentido claro sobre la preparación que se les da a los estudiantes en el bachillerato, sin reflexión ni análisis y no comprenden para qué se les prepara, no tendrán motivación. Pero tampoco podemos preparar personas para el trabajo. Eso es capacitación y también existe una gran diferencia entre la capacitación y la educación.
En mi opinión, se capacita con un propósito específico para una acción o actividad específica, pero educar tiene implícitas tantas finalidades como cualidades. Se capacita para desempeñarse con eficacia en un puesto, porque al dueño de la empresa le interesa contar con personal que sea eficiente y eficaz. Con el enfoque por competencias, el docente no sólo se preocupa porque el estudiante adquiera conocimientos y sepa aplicarlos, se le educa para que pueda desempeñarse exitosamente en la vida con conciencia cívica, sentido de responsabilidad, etc., se educa para el trabajo, para desarrollar habilidades, adaptarse, apegarse a normas, etc. Alguien que ha recibido educación, es fácil de capacitarse. Estas son las razones por las que creo que los académicos se atrincheran en la educación mientras que los empresarios se alejan de ella.
Desafortunadamente se acepta en el mundo académico en general la idea de que el aprendizaje significa fundamentalmente que el estudiante incorpora a su acervo personal unos nuevos contenidos. Efectivamente, parece que se generaliza el aprendizaje simplemente como una adquisición de conocimientos y sin embargo y por lo que hemos visto, esto es inherente de la capacitación. Cuando el sujeto asimila la información de la realidad, aprende.
En una clase de comunicación el examen final contendrá preguntas a propósito de unos contenidos de comunicación vistos en clase, de ninguna manera y en ningún caso habrá ahí pregunta alguna respecto de los cambios ocurridos en las formas de comunicación del estudiante como persona; al aprender, el ser humano almacena determinados datos, y aunque esto no propiamente es aprendizaje, nuestra sociedad basa sus juicios sobre un individuo por lo que sabe.
Un aprendizaje debe ser significativo y para que sea significativo debe dejar huella en la persona. Mucho más allá de memorizar, el vivir la experiencia de aprender a través de diferentes estímulos sensoriales, transforma la percepción de la persona y a la persona misma. Se debe conseguir el aprendizaje significativo para que la persona impactada por este tipo de aprendizaje, encuentre sentido en su vida y vea plasmado el éxito en su desempeño y logros. No todo el aprendizaje es significativo. Por ejemplo, memorizar las tablas de multiplicar no representa un aprendizaje significativo, pero las operaciones de multiplicar y dividir sí lo son, en el orden de ideas en que significativo (que da a entender o conocer con precisión algo) no es lo mismo que importante (conveniente o interesante), y recordar eventos, conceptos o ideas (como el número telefónico para una cita) es importante y no tanto significativo. El ser humano aprende significativamente sólo aquello que percibe como necesario para la sobrevivencia o el desarrollo propio. Un discurso verbal se considera un instrumento educativo inapropiado y sin embargo no lo es, ya que el estudiante debe conocer cómo su interlocutor forma su propia opinión sobre un tema específico, cómo maneja su forma de expresión. Interactuando de esta forma se forma sus propias ideas y aprende de manera significativa por sí mismo, percibiendo lo necesario para sí mismo.
El entorno cobra importancia entendiendo por situación de aprendizaje el ubicar los procesos mismos de enseñanza-aprendizaje de contenidos dentro de aquellas realidades que permiten la acción y a través de las cuales se pretende desarrollar unas determinadas competencias.
De modo que la educación no es trivial y con tantos elementos que inciden en su accionar sería aberración, insisto, que tratáramos de medirla sólo con unas cuantas preguntas. El desarrollo integral de los estudiantes es un cúmulo de actividades cuyos resultados no se miden con preguntas. La evaluación por competencias tiene su gracia.
Saludos.

martes, 8 de junio de 2010

Concepciones de aprendizaje y competencias

El enfoque por competencias desarrolla en los estudiantes cualidades de decisión y acción ante situaciones reales y cotidianas de la vida, los torna reflexivos y analíticos así que, en mi opinión, estas son las concepciones de aprendizaje que son congruentes con el enfoque por competencias.
La teoría del procesamiento de la información es congruente en tanto que el estudiante capta la información y la filtra a partir de siente y percibe al interactuar con el medio, algo más o menos como el modelo gavilán, con lo que posteriormente organizará y utilizará esta información, ya sea para almacenarla o aplicarla. Por otra parte, si la información se almacena podrá ser recuperada cuando sea necesario.
La perspectiva del aprendizaje por descubrimiento, también es congruente porque atribuye una gran importancia a la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad explorándola directamente donde realizan una aplicación práctica de los conocimientos y su transferencia a diversas situaciones. El alumno experimentando descubre y comprende lo que es relevante, las estructuras y utiliza estrategias heurísticas. Revisa y amplifica los conocimientos adquiridos. Vemos que se torna analítico.
El aprendizaje significativo postula que el aprendizaje no debe ser memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben combinarse con los saberes previos que posea el aprendiz. Justamente lo que se busca con el enfoque por competencias es que el estudiante no sea un cúmulo de conocimientos. Aunque no concuerde con este enfoque porque defiende que el profesor estructura los contenidos y las actividades a realizar para que los conocimientos sean significativos para los estudiantes. Por competencias, el docente sólo es un facilitador.
Psicología cognitivista, únicamente porque una de sus ideas radica en que el desafío estimula el aprendizaje, con condiciones internas como motivación, captación y comprensión, adquisición, retención y condiciones externas como son las circunstancias que rodean los actos didácticos y que el profesor procurará que favorezcan al máximo los aprendizajes.
El constructivismo porque considera la actividad como un factor importante para el desarrollo de la inteligencia y para la construcción del propio conocimiento mediante la interacción constante con el medio. Lo que se puede aprender en cada momento depende de la propia capacidad cognitiva, de los conocimientos previos y de las interacciones que se pueden establecer con el medio. Los estudiantes comprenden mejor cuando están envueltos en tareas y temas que cautivan su atención. Aprender no significa ni reemplazar un punto de vista (el incorrecto) por otro (el correcto), ni simplemente acumular nuevo conocimiento sobre el viejo, sino más bien transformar el conocimiento. Así pues, la educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores no son antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo.
El socio-constructivismo complementa al constructivismo porque considera inseparable la situación en que se produce la construcción. Cobra mucha importancia la interacción social. Aprender es una experiencia social donde el contexto es muy importante y el lenguaje juega un papel básico como herramienta mediadora, no solo entre profesores y alumnos, sino también entre estudiantes, que así aprenden a explicar, argumentar, aprender con otros, recoger sus puntos de vista. La socialización se realiza con iguales o expertos. El aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores.